martes, 5 de octubre de 2010

El juego del Relato - Segunda edición. 10ª Parte (Editado)



¿Os acordáis del juego del Relato? Aquella historia que creamos entre 20 bloggers?
Pues Ana vuelve a proponernos una historia para seguir.

Las Reglas (copiadas a Ana): 


Yo comienzo en mi blog un relato con las primeras 6 líneas (aproximadamente). El primero que pase por aquí y le apetezca seguir el relato tendrá que decirlo en un comentario para que todos lo sepamos (con la dirección de su blog) y copiar mis 6 líneas para hacer un post con ellas y añadir 6 líneas (aprox.) más a su invención que tengan que ver con lo anterior. El único requisito es que diga de qué blog ha cogido el texto anterior y que explique el juego. De la misma manera otra persona tomará esas 12 líneas que se llevará a su blog y tendrá que cumplir los mismos requisitos. Así sucesivamente hasta 20 personas, es decir, el número 20 es el que termina el relato. Cuando se acabe recopilaré todo el relato y lo expondré aquí hablando de todos los participantes, así nos conoceremos todos un poco más y seguro que descubrimos nuevos blogs. Además crearemos un relato divertido hecho por 20 personas diferentes.
Eso sí, por favor, que queden claras y distinguidas las partes del relato (si queréis cada uno que le ponga un color distinto) para saber cuándo llegamos al número 20. (si es que llegamos...)

El Relato (el último parrafo es el mio):

**A tanta velocidad que va el relato Angie no se ha dado cuenta que yo ya había seguido a Manolo García, así que para solucionarlo, hemos puesto su trozo entre el de Manolo y el mío: 

Se había despedido de él con una sonrisa de quinceañera en los labios, el corazón latiendo con fuerza, los ojos brillantes, y una sensación de paz que no se correspondía con la tarea que tenía que haber realizado. Mientras se alejaba de aquella casa, las imágenes de la noche que acababan de pasar juntos le venían como destellos a la mente. Todos los movimientos, los susurros, las caricias, las risas, todo había sido fascinante, no lo esperaba, no eran los sentimientos que debía llevarse de aquel encuentro. Golpeó en el suelo con su bota para borrar las imágenes y logró recordarse que a ella la pagaban por matar. La próxima cita era dentro de tres días, esta vez no podía dejarse llevar, tenía una misión que realizar. Ana

Se odiaba por no haberlo hecho. Por haberse dejado seducir y no estaba dispuesta a que volviera a ocurrir. Se quedó toda la noche en blanco pensando lo que tenía que hacer y cómo lo iba a hacer. Tragó saliva, saco el arma, la abrió, miró el cargador.. estaba vacío, lanzó un disparo al espejo donde se estaba reflejando... “te odio” se dijo a si misma.... “te odio”.. “lo has complicado todo. Ahora tienes que solucionarlo..."... Guardó el arma en el cajón de la mesilla, se tumbó en la cama e intento dormir. El tiempo se acaba.... Un continuo tic, tac retumbaba en su cabeza... Alma Máter 

Debía completar su misión. Su entrenamiento debería ayudarla a quitar de su mente y su corazón aquella noche y cumplir lo encomendado. Ya han pasado tres días de aquello y aun tiembla al recordarlo. De todos modos, aquello sería una relación imposible de continuar, su estilo de vida, su trabajo no se lo permitiría. Preparo el arma y la escondió en su espalda, recogió el cabello en una coleta y se disponía a salir a hacer su trabajo, cuando escucha pasos y de pronto la puerta se abre violentamente... Cheli

Sus ojos están a punto de salirse de las órbitas cuando ve aparecer en el umbral de la puerta al hombre que ha de matar. No necesita pensar qué hacer. En un movimiento fugaz, su mano empuña el revólver, apuntando a la cabeza del que ha de convertirse en su víctima. Su muerte será un paso más hacia su liberación, hacia la posibilidad de tener una vida normal algún día.
El hombre tarda unos segundos en reaccionar. Su mirada pasa del oscuro ojo del cañón del arma a los fríos ojos de ella, preguntándose si no se ha vuelto loco. Con la mano se coge el costado, bajo la chaqueta.
-¿Carla? -dice con voz inexpresiva, llena de incomprensión.
Ella no reacciona ante el nombre, no es el suyo, ni siquiera el que perdió hace ahora tanto tiempo, en otra vida y otro lugar.
El hombre cae al suelo antes incluso de que apriete el gatillo. La contempla con ojos vidriosos que ya no pueden verla. La chaqueta se abre, y queda al descubierto una gran mancha de sangre, contrastando con la blancura de su camisa. Ella mira el arma, fría en sus manos. No es ella la que le ha producido aquella herida. Anto


Miles de veces había pensado en que llegaría este momento. El momento del arrepentimiento. Le habían enseñado y había aprendido con sangre, sudor y lágrimas que debía ser dura: "no sentir, no sentir, no sentir", ese era su tantra de los últimos 3 años. Pero, una vez más, el destino quiso que se mezclaran sentimientos con trabajo. Otra vez se dio cuenta que se volvían a mezclar el escalofrío del amor con el escalofrío de tener la sangre fría para apretar el gatillo. Pero esta vez no ha sido ella. Y eso aún la confunde más.
Recoge al hombre con todas sus fuerzas, y se prepara para cargar con él en el ascensor, meterlo en el coche y buscar una explicación a las últimas doce horas. Cactus Girl

Ha llegado al garaje del edificio y a pesar de que hace una noche fría, nota como el sudor empapa su ropa.
Le cuesta introducir el cadáver en el maletero. Con las manos sudorosas, retira el flequillo de su cara. Abre el coche y tira la pistola en el asiento trasero.
Enciende el motor e intenta salir del garaje despacio pero sin pausa, no quiere llamar la atención. Un coche entra e intenta cubrir su rostro con la mano. La luz de sus focos la iluminan.
Una vez en la calle, no sabe a donde ir, que dirección tomar. No tenía un plan B. No contaba con una situación así.
Los rayos de la luna apenas iluminan. La lluvia ha empezado a caer suavemente.
- Bien -se oye decir a sí misma- si yo no he sido............... ¿quién ha sido?
No me habían dado plazo para hacerlo, pero se ve que tenían ganas de narices de quitárselo de encima. Aunque................. eso ................. significa que me estaban controlando..............
No entiendo nada. No...................... puñetasssssssssssss ¿dónde va ese loco? Es que ¿no ha visto el semáforo en rojo? Seguro que va ciego.
Piensa en la última noche que pasó con el individuo. No estaba bien mezclar trabajo con sentimientos. No, no lo está -se dijo-
Pero aún así, lo iba a hacer. Si, lo iba a hacer. Haría ese último trabajo. Él sería un recuerdo, un recuerdo que le trajo otro recuerdo de un pasado ya tan lejano que pensó que estaba olvidado así como el dolor que la dejó.
Uffff ¿A dónde voy? ¿Qué voy a hacer con el cadáver? ¿Por qué me lo he tenido que llevar si yo no he disparado?
Mira su reloj. Son las cuatro de la mañana. Algo tengo que hacer. Tendré que llamar a Don......... X por teléfono y decirle lo que ha pasado. Barlinda.

Buscó nerviosa en su bolso, el móvil tenía que estar en el. Se maldijo por llevar tantas cosas, después de revolver una y otra vez optó por vaciar el contenido del mismo en el asiento de al lado. No estaba el móvil, se mesó nerviosa la melena ¿Donde lo había dejado? Intento poner orden en la secuencia de los hechos, todo sucedía demasiado deprisa y no se sentía capaz de recordar con precisión.
Vio una letrero de neón azul, se trababa de un bar y estaba abierto, detuvo el coche frente a la puerta y se dirigió hacía el con la idea de tomar un café que la despejase y al tiempo ganar un poco de tiempo para pensar.
El local disponía de varias mesitas estilo Thonet con sillas a juego este detalle la hizo sentir cómoda al mismo tiempo que se preguntaba que ante semejantes circunstancias pudiese reparar en este detalle, sin embargo se sentía más liviana por ello, se sentó en una de ellas, miró a su alrededor y vio a dos parroquianos sentados en la barra que charlaban animadamente entre ellos y con el camarero, no habían reparado en su presencia. Se trataba de dos chicos jóvenes y por la conversación parecían estudiantes que salían de una biblioteca cercana donde habían estado estudiando para los parciales del trimestre, sonaba una balada de Carole King, It’s too late, sonrío con ironía, sin duda era demasiado tarde.
El camarero se acercó a ella y preguntó que quería tomar.
-Un café solo por favor- respondió ella.
Le gustaba aquel lugar y aspiró el aroma del café, no quería pensar en el contenido del su maletero, no podía. Wendy

Se llevó lentamente la taza de café a los labios sin apartar la mirada de aquél camarero; le resultaba familiar. Bruscamente, soltó la taza cuando apenas se había mojado los labios. El camarero esquivó su mirada, y caminó hacia la cocina en un intento de disimular. Parecía proclamar a los cuatro vientos sus pensamientos: "La muerte de tu enemigo es el camino más corto hacia la gloria". Casi de un salto llegó al aseo. Abrió la puerta del baño de señoras y entró. Encendió la luz y, tras unos segundos, tiró de la cadena del water. Después, pausadamente, manejó el picaporte con maestría, haciendo el mismo ruido que hace un gato cuando camina por la hierba acechando a su presa. Se introdujo en el aseo de caballeros y observó la estancia. La ventana podía ser un hueco perfecto para la huida, no quería ser la siguiente víctima. Esperó un rato hasta que notó cierto nerviosismo al otro lado de la puerta, en el bar. Si la buscaban directamente en el aseo de señoras, le daba tiempo a huir, pero tenía un riesgo del cincuenta por ciento de ser atrapada... aunque quizá el hueco de la ventana fuese suficiente. Manolo García

**Ante la imposibilidad de salir de aquel cuarto de baño que cada vez la ahogaba mas, no pudo evitar un flash de su memoria, las imágenes recorrían su mente a velocidades inimaginables, nombres: cientos de nombres, miles de nombres la llamaban con letras que no coincidían al suyo, ¿ Cuantas Juanas y Marias habían sido sus homónimos por un leve transcurso de tiempo?, y entonces de nuevo las imágenes de cuando empezó todo: del primero que murió por su causa, del pobre diablo que se suicido por su amor y que sin quererlo marcó el resto de su vida ASESINA le gritaba la madre del chico cada vez que la veía pasar, ASESINA le gritaban compañeros de clase, y ella: joven e influenciable decidió que lo seria, que ya estaba bien de llorar por una muerte que no causó, que desde ahora no lloraría en absoluto por las que si provocaría. Un movimiento de flequillo, un cristal roto y un exceso de silencio la trajeron de nuevo a la realidad, al bar, al camarero y al cuarto de baño... Angie

Lo que estaba claro es que quedarse ahí no era seguro. Sabía que algún día se toparía de frente con su pasado, pero no esperaba que fuese tan pronto, y mucho menos en un momento tan inoportuno con un cadáver en el coche...
Al camarero lo conoció en su vida anterior, cuando todavía no se llamaba Carla, cuando todo se le complicó.
Sabía que de un momento a otro empezarían a sonar sirenas de policía, y que para entonces ya sería demasiado tarde, así que abrió la ventana, y aunque con cierta dificultad, logró salir.
Fue entonces cuando vio a un grupo de adolescentes borrachos intentando abrirle el maletero. ¿Pero es que van a venirme todos los problemas seguidos? ¡Primero el móvil, luego el camarero, y ahora estos chavales! ¡Como lo abran si que estoy acabada!
-¡Maldita sea! ¿No os han enseñado educación en vuestra casa? Irune


Aglaia Callia sigue el relato.

17 comentarios:

♥ Ana ♥ dijo...

jajajaja anda que... esta pobre mujer vaya vida que le estamos dando. A ver ahora los borrachos, cada vez se complica más la cosa.

Un besote Irune, gracias por seguir.

♥ Ana ♥ dijo...

Ah! y gracias por añadir los enlaces después de cada parte, la otra vez lo hicimos pero esta vez se me olvidó.

Manolo García dijo...

Juas!! genial, al final sale por la ventana... Está esto divertido, sobre todo el hecho de seguir la pista por distintos blogs, se pone la cosa interesante...

Saludos y a seguir!!

Anto dijo...

Genial, Irune, poco a poco vamos conociendo más de la protagonista.

Un saludo

Wendy dijo...

jejeje que malos sois con Carla, no le dais más que disgustos.
Ahora en serio, muy bien Irune.
Besos.

Angie dijo...

Hola!

Me he emocionado tanto de leerte que me he saltado una palabra y no vi que ya habias sacado a Carla del baño, asi que me he metido entre tu relato y el de Manolo, ahora eres la actualizacion 10...

Un beso y siento el error.
http://elcaminoesculebrero.blogspot.com/

bardinda dijo...

A ver lo que le depara a esta buena mujer la luz del día.

Un saludo.

En mi blog voy poniendo el orden en que vais participando, Irune eres el 9 ó el 10?

Un saludo

Irune dijo...

Ana: ¡Gracias a ti por empezar un relato nuevo!

Manolo García: Si, está bien la iniciativa.

Anto: A ver que se inventan ahora para ella...

Wendy: Mala vida le estamos dando a la pobre... ¡Gracias!

Angie: jeje, es que con la velocidad que va el relato... Pues ahora edito mi la entrada entonces...

Barlinda: Era la 9, pero ahora soy la 10. Voy a poner yo también los enlaces de quienes la siguen...

Gracias a todos por comentar!

Wendy dijo...

Lo cierto es que le he perdido la pista, ya no se por donde va así que agradecería la información.
Besos.

Irune dijo...

Wendy: Creo que la última parte la ha escrito Anglaia Callia.

http://claudia-elmundoalrededor.blogspot.com/2010/10/el-juego-del-relato-segunda-edicion.html

A ver quien se la pide ahora...

Wendy dijo...

Gracias Irune, hasta ahí había leído lo que no sabía es si ya la continuaban, veo que no..por ahora.
Espero que pronto cojan el testigo.
Besos.

Aglaia Callia dijo...

Me pasaba para leer tu parte otra vez, ya más tranquila después de unirme.

Tremenda la vida de esta mujer, con todo el pasado que carga atrás. Mira que desaparecí a los pobres pandilleros con un buen susto, pero creo que esa es la gracia del juego, que nunca se sabe con qué va a salir el otro :)

Esperando que lo sigan, que me muero por saber en qué termina.

Besos.

Irune dijo...

Aglaia: ¡Claro, así es mas emocionante!

Ya lo han seguido. Ha sido Alma en el blog "La Aldea del Arce" aqui

Irune dijo...

Mayte ha seguido en el blog "IncontablementeJuntos" aqui

Irune dijo...

MariCari ha continuado con el relato en el blog "Un Jardín para MariCari aqui

alma dijo...

jejejeje. se nos está quedando genial el relato eh?

a ver cómo acaba.... espero se animen pronto a hacer también una 3ª edición :)

saludos y buen fin de semana


alma

Irune dijo...

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